Articulo

20/7 | Día internacional del amigo - La amistad en la vejez

Según diversos estudios psicológicos, los amigos constituyen una importante fuente de apoyo social durante la etapa de la vejez, tanto por la elevada frecuencia en la que se hacen nuevos amigos, como por la intimidad que se llega a alcanzar con ellos.

La compañía social implica fundamentalmente compartir tiempo, ya sea durante visitas mutuas, salidas, reuniones, etc. y posiblemente sea la función de apoyo que es requerida con mayor frecuencia, de manera cotidiana y por mayores lapsos de tiempo.

El hecho de disponer de amigos que brinden compañía implica un tipo de interacción con el otro que favorece la integración social y que sin duda mejora los niveles de bienestar de las personas.

Entre las funciones que cumplen las relaciones de amistad encontramos:

  • La compañía social. Sucede a través de la realización de tareas conjuntas o del simple hecho de estar uno cerca del otro.
  • El apoyo emocional. Este apoyo implica mucha intimidad, posibilitando el acercamiento emocional, afectivo y la comprensión. Por ejemplo, ayuda a amortiguar las perdidas sociales y físicas de las personas.
  • Consejos para la rutina diaria
  • La ayuda en general, tanto material, acceso a servicios, como presentar nuevos contactos.

La relación de amistad es uno de los vínculos no familiares dentro de la red de apoyo social de las personas mayores, que proporciona los mayores niveles de satisfacción en la vida diaria.

La posibilidad de recordar juntos sucesos que han compartido en el pasado es algo muy importante. Esta oportunidad de rememorar con otras personas mayores, anécdotas de épocas anteriores de la vida es valorada muy positivamente por los ancianos.

CONTEXTO EN EL QUE SURGE LA AMISTAD EN LA VEJEZ

Podemos destacar diversos contextos en los que surge la amistad. Entre ellos, principalmente, está el de los amigos de toda la vida.

Es cierto que a medida que nos hacemos mayores los amigos se pueden ir distanciando, pero eso no significa que se pierda la relación totalmente en la etapa de la vejez aún se conservan ciertas amistades de toda la vida con las que hemos crecido y hemos compartido tantas experiencias.

El vínculo emocional es muy fuerte y con mucha cercanía.
Otro contexto fundamental es el de los familiares. Se tiene tanta complicidad y confianza con ellos que al final muchos se convierten en amigos.

Sirven de gran ayuda y apoyo, y son parte fundamental del círculo íntimo de la persona.

Por último, están las personas con la que se coincide en el día a día. Un ejemplo sería la gente con la se coincide en una residencia de ancianos. Normalmente se compone de gente muy similar y muy afín y esto por supuesto crea lazos de amistad.

AMISTAD EN LAS RESIDENCIAS DE ANCIANOS

Debemos tener en cuenta que las personas mayores que acuden a las residencias generalmente tienen los mismos problemas, mismas inquietudes y son de edades parecidas.

Todo esto crea un vínculo muy fuerte entre estas personas, ya que pueden compartir experiencias, opiniones y también servirse de este apoyo emocional.

Puede parecer que trasladar a una persona mayor a una residencia de ancianos va a suponer que esta persona se aísle y se sienta sola, pero en absoluto es así.

Como hemos dicho antes se establecen vínculos muy fuertes de amistad con los otros residentes, incluso con los cuidadores.

En base a nuestra experiencia en las residencias, podemos destacar que la convivencia es muy buena, con lazos de amistad y complicidad entre los residentes.

Normalmente se forman círculos de amistad pequeños y muy íntimos, con nuevas incorporaciones, en los cuales se comparten confidencias y se dan apoyo emocional, por lo que la convivencia es muy buena en un ambiente muy agradable.

Extraído de: https://csnervion.com/amistad-en-la-vejez/

Contactanos
1