Articulo

Cómo debo comunicarme con un paciente con Demencia? Consejos e ideas prácticas

Entre las dificultades que pueden aparecer en la persona enferma de Alzheimer se pueden encontrar también:

  • No quiere hablar con el cuidador o con la familia y se resiste.
  • No es capaz de encontrar las palabras adecuadas en mitad de una conversación por lo que esta se ve interrumpida constantemente.
  • Cada persona será única según sea su personalidad y hayan sido sus acontecimientos vitales. Por lo que, la manera de manejar sus trastornos, así como la forma de acercarnos a ellos no va a ser universal, si no que al contrario, debemos de conocer sus características personales para saber cómo acercarnos en cada momento.

Pero existen algunas medidas que conviene llevar a cabo para facilitar la comunicación entre ambas partes:

  • Acercamiento al paciente
  • Avise de su llegada o entrada a la habitación llamando a la puerta, saludando o llamándole por su nombre.
  • Acérquese poco a poco al enfermo, sin que sea de manera brusca, para que no le reciba de forma negativa, se sorprenda o asuste.
  • Establezca contacto visual, colóquese a la altura de sus ojos. Si la persona no le mira puede girar suavemente su cabeza para intercambiar las miradas, pero si sigue sin querer dirigir el gesto es probable que la persona no quiera establecer una comunicación.
  • Se puede utilizar el contacto físico al acercarse para dar mayor seguridad y confianza, aunque no es recibido de manera positiva por todas las personas, por lo que si observa cualquier gesto de rechazo es mejor que dé un paso atrás en el contacto e ir poco a poco.
  • Explique qué va a hacer en cada momento.
  • Fíjese en cómo le habla el enfermo, si cada vez usa frases más cortas y palabras más sencillas, ya que así es como deberá de comunicarse con él.
  • Entable conversaciones sobre temas que sean del agrado del paciente para que se estimule a hablar.
  • De instrucciones simples, desglose una orden en varias sencillas.
  • Repita las cosas las veces que sea necesario para que lo comprenda y para recordárselo.
  • Formule preguntas directas y cerradas, cuya respuesta sea sí o no. Así evitara que divague en su contestación y se le facilitara la respuesta.
  • Si la persona no es capaz de encontrar la palabra adecuada se intentará ayudarle dándole sinónimos o pidiendo que describa sus características, cómo es, para qué sirve, de qué color, que lo señale, entre otros.
  • Se le debe de dar tiempo para que conteste. A la hora de procesar la información su cerebro actúa más lento que el resto de las personas, por lo que hay que esperar un tiempo prudente hasta que responda.
  • Además, vocalice correctamente, hable de forma clara y lenta, utilice un tono de voz agradable, tranquilo y con muestras de cariño.
  • Un elemento muy importante es la comunicación no verbal que se tiene con el enfermo, por lo que siempre recuerde acompañar la conversación con gestos sencillos, el lenguaje corporal también es importante para que pueda comprender las cosas.
  • Siempre acompañe las preguntas que haga con muestras de lo que deben elegir. Por ejemplo, a la pregunta de “¿qué prefieres, banano o manzana?” muéstrele ambas frutas para que le resulte más fácil escoger.
  • Recuerde escuchar y mostrar asentimiento cuando estén hablando, fíjese en el lenguaje corporal del paciente para ver qué está ocurriendo, demuéstrele cariño cogiéndole de la mano, acariciándole la espalda, sea receptivo ante las muestras de cariño del enfermo.
  • En fases avanzadas no se puede comunicar de manera verbal con el enfermo y mantener una entretenida conversación, pero se puede disfrutar igualmente a través del lenguaje no verbal.
  • Además de lo mencionado, existen otra serie de medidas que pueden facilitar la comunicación que se debe de tener en cuenta cuando se acerque al enfermo para conseguir una óptima relación:
  • Compruebe que la persona ve y oye correctamente y que su dificultad en la comunicación no se debe a trastornos relacionados con estos sentidos.
  • Respete los silencios y momentos de descanso del enfermo.
  • Sienta empatía, es importante saber ponerse en el lugar de la otra persona para que pueda ver lo que está sintiendo o por qué se comporta de una manera en concreto.
  • Capte su atención llamándole por su nombre.
  • Refuerce positivamente cuando realice bien una tarea o responda adecuadamente.

Sea consciente sobre el proceso de deterioro que va a ir viviendo la persona y tome conciencia de este hecho y aprenda a disfrutar de cada momento y de la persona en cada una de las fases. Hasta en aquellas finales en las que parece complicado comunicarse con el enfermo, se puede seguir haciendo algo, ayúdese en el lenguaje no verbal y enfatice el lado más humano de la persona, permitiendo que siga teniendo el contacto y el afecto de su entorno.
 

Estudiar para cuidar personas con Demencia

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y afecta al 5% de los mayores de 60 años y al 25% (1 de 4) mayores de 80. Se trata de una enfermedad irreversible y progresiva, cuyos síntomas empeoran a medida que pasa el tiempo. Muchos familiares y cuidadores se encuentran perdidos cuando deben cuidar a sus seres queridos con demencia. ¿Cómo es la enfermedad? ¿Cómo afectará a mi familiar y a nuestro entorno? ¿Qué cuidados especiales necesitan?

El Curso Cuidados en la Enfermedad de Alzheimer de Gerontologica.com, de formación multimedial online, constituye un portal de acceso hacia la especialización, con el objetivo de brindar conceptos y claves básicas de cuidado de la persona con Alzheimer. La profesora Lic. Hazel Ramirez vuelca sus conocimientos y experiencias en la temática, con el fin de brindar cuidados especilizados a las personas que sufren esta enfermedad y el apoyo necesario a sus familiares.

Contactanos
1