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Cuidador de personas con demencias, síntomas y problemas que puede presentar

El papel del cuidador de una persona diagnosticada con Alzheimer conlleva tareas que resultan agotadoras física y mentalmente, sobre todo a medida que avanza la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud habla de elementos de estrés primarios y secundarios. En el caso de los primarios, se refiere al tiempo dedicado al cuidado del enfermo, el alcance de la necesidad de atención y el abanico de síntomas que va desarrollando la persona enferma y a los que debe hacer frente el cuidador; y en los segundos, las exigencias laborales de la persona cuidadora, la tarea del cuidado y la atención a la demencia en sí.
La persona cuidadora de un paciente con Alzheimer se enfrenta a los siguientes problemas de salud:

  • Problemas Físicos: las personas encargadas de realizar la labor de cuido son más vulnerables a problemas de fatiga, malestar general, trastornos del sueño, dolores de cabeza, anemia, úlceras gastroduodenales, dolores articulares, diabetes, obesidad, riesgo metabólico, altos niveles de hormonas del estrés, un sistema inmunológico más débil, inclusive, deterioro cognitivo.
  • Además, se han dado casos de reactividad cardiovascular, cicatrización de heridas más lenta y mayor riesgo de enfermedades graves y mortalidad. Situaciones que los convierte en una población propensa a consumir más medicamentos o consultar más frecuentemente al médico. Y en muchos de los casos, el cuidado del enfermo le hace olvidarse de sus propias necesidades, por lo que llegan a realizan menos acciones preventivas de salud.
  • Problemas Psicológicos: ante estos problemas se pueden presentar sentimientos de tristeza, desesperación, desesperanza, indefensión, enfado, irritabilidad, preocupación o culpa. Además, las personas cuidadoras pueden llegar a desarrollar depresión, una enfermedad que se produce más en las mujeres, y además ansiedad. Algunas investigaciones hablan de la existencia del riesgo de presentar trastornos afectivos en la persona cuidadora incluso cuando quien padecía de la enfermedad de Alzheimer ha fallecido.

La persona cuidadora a menudo está sobrecargada y las reacciones emocionales, que puede experimentar como consecuencia de convivir y atender a la persona enferma, cambian constantemente y a pesar de que cada persona, cada enfermo y cada familia son diferentes, lo sentimientos más comunes son:

Tristeza
A pesar de la situación dolorosa que se enfrenta, la persona cuidadora no debe hundirse en la tristeza, porque este sentimiento le oscurecerá la vida y no le permitirá disfrutar de otros momentos felices, es lógico sentirse triste, pero no debe de vivirse como un sentimiento único.
Preocupación
La persona cuidadora constantemente se siente abrumada por el futuro, y por supuesto es inevitable que se encuentre preocupada, pero debe de aprender a vivir el presente, sin dejarse confundir por un futuro que desconoce.
Soledad
Es de suma importancia que la persona cuidadora no se sienta sola, por lo que debe de buscar amigos y compañía, ya sea de familiares, amigos, vecinos, centros recreativos, grupos de familias en situación similar, acompañamiento profesional, entre otros.
Irritabilidad
Es común encontrar a la persona cuidadora irritable, por situaciones como estar cansada de hacerse cargo de la persona enferma, porque nadie le ayuda, porque está sacrificando sus intereses, porque los días pasan y la enfermedad sigue su curso a pesar de todos sus esfuerzos.
Culpabilidad
El sentimiento de culpa se llega a presentar por los propios errores que se dan a la hora de llevar a cabo una tarea, por lo que es importante que la persona cuidadora sepa diferenciar la culpa de la responsabilidad. La responsabilidad implica una respuesta conforme lo ocurrido, presencia, atención y cuidados. La culpa sólo agota y desgasta la energía de la persona cuidadora. Además, se debe ser muy consciente de que no existe el cuidador perfecto y cada día que pasa aprenderá un poco más.

Todas estas situaciones y emociones que experimenta la persona cuidadora la obligan a tomar decisiones sobre mayor tiempo libre, ponerse en contacto con otras personas que están en su misma situación, apoyo y acompañamiento de asistencia médica y psicológica para aliviar su depresión y angustia. Así como también, deberá de obtener información sobre los cuidados que necesitará la persona enferma y que la familia planifique el futuro de la persona y el de la propia familia, son puntos importantes para poder llevar a cabo una labor de cuido más adecuada tanto para la persona cuidadora, como del enfermo.  

Estudiar para cuidar personas con Demencia

Muchos familiares y cuidadores se encuentran perdidos cuando deben cuidar a sus seres queridos con demencia. ¿Cómo es la enfermedad? ¿Cómo afectará a mi familiar y a nuestro entorno? ¿Qué cuidados especiales necesitan?

El Curso Cuidados en la Enfermedad de Alzheimer de Gerontologica.com, de formación multimedial online, constituye un portal de acceso hacia la especialización, con el objetivo de brindar conceptos y claves básicas de cuidado de la persona con Alzheimer. La profesora Lic. Hazel Ramirez vuelca sus conocimientos y experiencias en la temática, con el fin de brindar cuidados especilizados a las personas que sufren esta enfermedad y el apoyo necesario a sus familiares.

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