Articulo

Cuidados paliativos en el adulto mayor

La Organización Mundial de la Salud, en su informe europeo de 2005, afirma que existe evidencia considerable de que las personas envejecidas sufren innecesariamente debido a las carencias generalizadas en la evaluación y el tratamiento de sus problemas, y a la falta de acceso a programas de cuidados paliativos.
De acuerdo con las estadísticas del año 2014 de la OMS, sólo 1 de cada 10 personas que necesitan cuidados paliativos, lo reciben, recalcando que el objetivo no es sólo aliviar el dolor, sino también disminuir el sufrimiento psicosocial y espiritual de las personas y sus familiares.
La persona con diagnóstico de enfermedad terminal o incurable en fase avanzada cercana a la muerte desea que su transición sea digna, sin dolor y en compañía de su familia; muchos sufren en sus últimos días, padeciendo fuertes dolores y a veces reciben tratamientos invasivos o desproporcionados. Para mitigar esta realidad es que surgieron los cuidados paliativos, donde principalmente se tiene un trato afectuoso con el enfermo buscando su bienestar contribuyendo en un buen vivir aun en los últimos días de vida.
Este trato afectuoso y atención según la necesidad individual del enfermo en muchas ocasiones no es llevado a cabo cuando se trata de un anciano. Es frecuente que el adulto mayor sea producto de descuidos, malos tratos hasta en ocasiones de violencia física y verbal. Este tipo de “atención” acelera el proceso de enfermedad llegando la muerte más pronto y obstaculiza el tener una muerte digna y en paz. (Este tema se desarrollará en las próximas clases).
Acompañar a adultos mayores implica tener presente que se debe brindar respeto, entendimiento, comprensión y comunicación, que se debe tratar de reducir la ansiedad, buscar encontrar el equilibrio y establecer el bienestar. Con dichas medidas haremos más amable su atención y cuidado contribuyendo que mejorar la calidad de vida del anciano y del entorno no alargando la vida ni acortándola sino contribuyendo a un equilibrio emocional, espiritual y físico.
La meta de los cuidados paliativos es aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, en el caso de los adultos mayores, se presenta muchas veces una dicotomía entre lograr una curación y prolongar la vida y mejorar la calidad de vida y aliviar el sufrimiento en los casos en que la cura no es posible.
En realidad, los cuidados paliativos en las personas ancianas son muy similares al de las personas de menor edad, sin embargo, existen mínimas diferencias que deben ser tenidas en cuenta.
Uno de los criterios más relevantes para que un paciente ingrese a lo que se denomina cuidados paliativos, siguiendo la definición de la OMS es renunciar a los tratamientos curativos de la enfermedad presente. En pacientes jóvenes se suele considerar al cáncer como principal patología para incluir dentro de los cuidados paliativos, en cambio en los ancianos existen mayor cantidad de enfermedades que podrían ser incluidas dentro de los criterios para los cuidados paliativos. Pudiendo clasificar en dos grandes grupos:
Oncológicas: oncológicas a medida que incrementa la edad, aumenta la incidencia del cáncer siendo la segunda causa de muerte en los adultos mayores. Un problema que agrava la situación es el retaso en la consulta, por lo que no se suele realizar el diagnóstico en las fases precoces, por lo que generalmente existe una gran necesidad de cuidados paliativos.
Enfermedades no oncológicas:
enfermedades neurológicas degenerativas (demencia, enfermedad de párkinson)
enfermedad cerebro vascular
neumopatías crónicas
Cardiopatías
Hepatopatías
insuficiencia renal crónica avanzada
inmovilismo irreversible.
En este caso, generalmente la evolución es más lenta y no se renuncia al tratamiento como sí se lo hace en el caso de las oncológicas (sobre todo en las avanzadas). En este tipo de enfermedades, tanto el paciente como su familia, no perciben la gravedad de la enfermedad siendo más difícil establecer un pronóstico certero, pero sí debe hacerse una orientación, siendo la valoración geriátrica una herramienta muy útil para una correcta aproximación.
Otra de las diferencias entre los cuidados paliativos entre jóvenes y adultos mayores, tiene que ver con que el presentan un mayor número de enfermedades de manera simultánea que pueden llevar a la necesidad de cuidados superiores y complejos. Los ancianos en fase terminal pueden presentar reacciones adversas de la medicación y causar mayor daño.

¿Cómo acompañar al adulto en su proceso de muerte y al familiar en el proceso de duelo?

Desde Gerontologica.com te sugerimos el Curso de Acompañamiento en la muerte y duelo, de formación multimedial online, constituye un portal de acceso hacia la especialización a fin de brindar un mejor cuidado a nuestros envejecientes y mejorar así su calidad de vida incluso en sus últimos momentos. En él se enseñan herramientas prácticas que facilitan el acompañamiento a personas mayores cercanas a la muerte logrando mecanismos de interconexión simples y eficientes.

Contactanos
1