Articulo

Residencias geriátricas

De acuerdo con una opinión prácticamente generalizada, el hogar propio, el que viene siendo la residencia habitual, es el lugar idóneo para continuar viviendo mientras las condiciones socio-familiares y asistenciales del anciano sean adecuadas.
Cuando estas condiciones son insuficientes es necesario recurrir a alternativas residenciales específicas.
Los establecimientos geriátricos, integran los sistemas gerontológicos de servicios al anciano y su familia. Más allá de que existan los de buen o mal nivel, son sumamente necesarios (entre un 1 % y un 3 % de nuestros ancianos requieren algún tipo de institucionalización y están efectivamente institucionalizados) y por lo tanto, la solución no pasa por combatirlos, sino por generar modelos para que la población opte y los que gobiernan puedan calificar.
Hace 35 años los médicos geriatras eran criticados por sus colegas cuando decidían instalar un establecimiento para mayores. Se decía en todas las jornadas y congresos de la especialidad que los ancianos deberían permanecer en los domicilios con sus familiares y se defendía hasta ciegamente una postura sin sustento. Todos bregamos porque nuestros mayores envejezcan en familia, pero cuando las enfermedades invalidantes y el deterioro, promueven la imposibilidad de continuar con una situación que desborda a un grupo familiar que ya no puede contener al anciano y que comienza a enfermarse, la institucionalización puede ser una de las opciones terapéuticas. Sin embargo, no debemos olvidar que es imprescindible que la incorporación de una persona mayor con autonomía mental a esta prestación implica un consenso, en el que necesariamente tienen que participar el anciano, la familia y el médico de familia del anciano y que este consenso, debe ser compatibilizado con el equipo del establecimiento prestador de los servicios.
Si la persona mayor no tiene autonomía mental la decisión puede ser familiar, pero en todos los casos debe mediar la indicación médica. Esta surgirá del exhaustivo análisis de cada situación en forma particular; no pudiendo establecerse reglas al respecto.
El médico considerará el objetivo primario: Mejorar la calidad de vida del anciano, promoviendo de esta forma la descarga que mejora secundariamente la calidad de vida de la familia.
En otros aspectos, la experiencia indica que es muy difícil para los geriátricos ofrecer todas las prestaciones que debieran manteniendo costos accesibles. Hemos visto muchos casos que intentaron disminuirlos subprestando, restringiendo el personal mínimo indispensable y hasta disminuyendo la cantidad de comida. Sólo cuando se brinda calidad se disminuyen los costos. La calidad se asienta en la eficiencia y en la vocación de servicios.
Es menester que los establecimientos geriátricos, comprendan la profunda necesidad de colaborar en la capacitación del recurso humano en gerontología y de difundir la problemática de la vejez, apoyando así la revolución gerontológica que necesita el mundo.

Especilización en Geriatría y Gerontología
Según Forbés, otra de las carreras del futuro es: "Derecho, con enfoque en tercera edad":
Al llegar a la universidad, es probable que esta carrera no sea de las más recomendadas. Este mercado está saturado hoy en día. Sin embargo, hay una buena oportunidad si de ayudar a algunos de los más vulnerables de trata.
La gente va a vivir más tiempo en el futuro, pero los tratamientos contra el Alzheimer y otras formas de demencia pueden no ser suficientes. La Organización Mundial de la Salud estima que para el 2030, el número de personas con demencia en todo el mundo se duplicará a más de 65 millones.
Las personas con demencia serán vulnerables a los criminales, ladrones de identidad, y los miembros de la familia codiciosos. Eso va a crear una mayor necesidad de abogados que puedan servir como guardianes y defensores.
Es por ello que afirmamos que la gerontología debe abordarse como un estudio multi e interdisciplinar que se nutra de los aportes de varias áreas del conocimiento; el derecho, la economía, la biología, la sociología, la psicología, la antropología, la demografía, la asistencia social, la educación, la teología, la arquitectura, la terapia física y cognitiva; y otros campos del saber contribuyen en hacer de la gerontología un campo del conocimiento independiente.
Es imperiosa la necesidad de formación y especialización de los profesionales de distintas disciplinas en Gerontología, para afrontar los desafíos de este nuevo escenario.

En Gerontologica.com tenemos una amplia oferta de Cursos de Geriatría y Gerontología para que puedas formarte y especilizarte en tus propios tiempos y horarios en forma online.

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